Tú no me haces feliz, yo no te hago feliz a ti, lo que hacemos juntos es… Compartir nuestra felicidad
Y si te fuiste bien echado
Volverás a mí sin ser llamado
Porque de penas vives
Y malos tratos gustoso recibes
El sabor de lo amargo, de lo arriesgado y hasta lo prohibido,
A fin de cuentas tu motor principal es tu excitación y parte de lo
podrido
Sin embargo, aposta interfieres, manipulas y analizas poco, para
entrar en la cuenta sobre tu almohada que no tienes ni idea
y ni se te prende el foco
Náuseas me da tu estructura endeble y tu cara gustosa en una
caricia mendiga
Porque me visualizas veleidosamente y esperas hipócritamente a que
Dios te bendiga
Jocosas palabras emanan de tu sosa boca, disimulando con tus malos
chistes tu pérfida actitud
parsimoniosamente hago una mueca de agrado, y en mi cerebro
calculado, me mofo de tu falsa plenitud
Maceras cruel y brutalmente mi corazón y se te olvida de repente
que lo que yo tengo es uso de razón
Tu parco amor es cosa de tu poco juicio, que aunque entre sonrisitas
disimule, poco a poco me va sacando de quicio
Alguna vez te visualicé con un extraño y encantador atractivo
con esas cosas tuyas de la posteridad y la trascendencia
y si bien caí en la temprana cuenta
de que no eres más que un pobre hombre lascivo
Por eso gustosa y dichosa me siento de poder dedicarte ésta sopa de letras
para que con tanta verborrea y bla bla bla, recuerdes de una buena vez
que no te será fácil agarrarme las tetas.
martes, 12 de mayo de 2009
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