martes, 12 de mayo de 2009

NIHIL

Ahogada en un suplicio torvo, el reflejo de mi alma, grácil apariencia, correlación entre demencia y belleza, envuelta en dulce atrición, una eterna dualidad entre el deseo y la necesidad: en mi orla la resignación, y en lo alto de mi cabeza obstrusos pensamientos, lo que de mi corazón sale son gemidos asfixiantes, y mi ultimo halito se va desgarrando por el cigarro de un día nublado, mis lagrimas siempre constantes, poliface fingida de un ser inmutable, tanta aversión a los opresores espirituales, y tan abatida por los disturbios emocionales, tanto temor a no sentir, a sentir en exceso, un lacónico y frió beso de mi compañera, el adagio interno me arrulla, pero pronto terminara y no es parte de mi realidad, mohíno amor es conmigo, después ineludibles resultados, oscilando entre cordura y locura y con un atisbo del quien vendrá cubro mi pecho con un ligero velo de cinismo y autodefensa siempre abrupta y agresiva, aaaa deliciosa y plena catarsis déjame fundirme a tu lado: emancipa mi abyeccion y dale fin a mi letargo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario